EL HEBREO:
LENGUAJE ESPIRITUAL
…’ciertamente, que les ha sido confiada la Palabra
de Dios.
Romanos 3:2
Por David
Ison
Mucha de la confusión existente en el entendimiento
de las Escrituras, es el desconocimiento del texto, y el significado de las
palabras, en su idioma original, el idioma Hebreo.
Dios usó
la riqueza del lenguaje Hebreo para hablar al corazón de Su pueblo a través
de los profetas, y la Palabra inspirada en las Sagradas Escrituras. El lenguaje
Hebreo habla al corazón primeramente, y después a la mente. Esta es la ecuación
de fe en Hebreos 11:1.
En cualquier
idioma, palabras sueltas se combinan para formar frases, y frases en oraciones,
las que trasmiten nuestros pensamientos. En el Hebreo bíblico sucede lo mismo
con la característica que las palabras guardan un significado espiritual
único, que transmiten pensamientos que rebozan en significado y profundidad.
Las palabras
hebreas, en especial los nombres propios, guardan un significado espiritual.Veamos
este ejemplo de la geneología de Adán a Noé expuesto en Génesis 5, repetido
en 1 Crónicas 1, y posteriormente en Lucas 3:23 - 38. (Los cuadros solo se pueden reproducirse con el permiso del autor,
o que en la impresión claramente salga los derechos a la Academia en Investigaciones
Creacionistas.)
Este ejemplo es importantísimo, pues está hablando
del protoevangelio en una forma que no podemos dudar de la transparencia y profundidad
espiritual, profética, y teológica, intrínseca al idioma hebreo.
El lenguaje
Hebreo también forma actitudes mentales características a través de experiencias,
educación, etc., esto es, el paradigma de la vida del pueblo de Dios. Mientras
que el Latin, Griego, y otros idiomas de occidente como el Inglés, Español,
Francés, etc. tienden a separar matices en el significado de palabras e ideas,
el Hebreo tiene la maravillosa y notable habilidad de describir la conexión
que existe entre las palabras y las ideas. Concerniente a la mentalidad que
sostienen los lenguajes occidentales, el Greco-Romano es un ejemplo claro
de la inclinación linguística a la descripción de matices de una palabra.
Por ejemplo, en el análisis bíblico de la palabra ‘amor’, tres son las
connotaciones a esta palabra, los que vemos con gran interés, que la seccionan
en diferentes aspectos, facetas, o tipos de amor. Eros, el amor físico de la unión
matrimonial; Phileo, el amor fraternal, y el Agape que se refiere a la forma de amor más grande y perfecto,
el que se origina en Dios mismo. Este ha sido el concepto tradicional.
Pero existe
el otro concepto, el concepto del la lengua hebrea y su paradigma, que no
secciona ni divide el significado de esta palabra. Este concepto está basado
en su raíz rica en espiritualidad y que, por tanto, nos lleva a su verdadero
significado. El ignorar este significado en nuestro pensamiento teológico,
nos desviaría de entender plenamente la verdad de Dios implícita en Su palabra
escrita. Analicemos el siguiente ejemplo:
Este versículo
nos revela el verdadero significado de la palabra “amor” sin diseccionarla.
En el hebreo, no existen matices diferentes como en el Griego; simplemente
que Dios es amor, y yo voy a amar a mi projimo (phileo), y a mi conyuge (eros),
con el amor de Dios, no con los matices de un amor en mis fuerzas. Entre
paréntesis, es importante resaltar que ese es el fracaso de los matrimonios
y de las familias, que no se ama en el amor de Dios, sino en el amor de los
matices humanos. La Escritura no soporta tales separaciones.
Es por
eso que no se puede entender plenamente el pasaje donde Cristo es cuestionado
acerca del mayor de los mandamientos, el amor, debido a que estamos impuestos
a separar, a seccionar la palabra amor por nuestro pensamiento filosófico
, y no teológico.
Vale la
pena mencionar, por tanto, que esto mismo sucede al querer entender la historia
del hombre y el universo, desviados del verdadero significado expresado en
la Palabra bíblica.
Debido
a nuestra inclinación mental, tenemos problemas de entender lo que la Escritura
nos dice. En relación a la Creación en seis días, existe amplia razón
en creer lo que está escrito en un 100%, pero es nuestra forma de pensar
deformada la que nos hace
dudar. Leyendo
el texto en Hebreo, nosotros no podemos dudar de lo que dice, porque al hacer
esto, destruimos y negamos no sólo el propósito de Dios en la Creación,
sino la misma Palabra. Esto tiene una repercusión trascendental, ya que al
hacer esto, vamos en contra a la Autoridad de la Palabra de Dios y Su esencia
eterna.
Pregunta:
¿Por qué no podemos ver la verdad de las Escrituras más facilmente ahora
que tenemos mayor conocimiento, que en generaciones pasadas? En verdad es
un dilema entender que con todo el conocimiento adquirido hasta ahora, parece
ser que nuestro entendimiento ha disminuído. La respuesta a este dilema
descansa en la calidad, no en la cantidad, de la información que obtenemos,
esto es, el tipo de información. Esto viene con nuestro conocimiento del Hebreo.
Sin él, nuestro conocimiento será superficial.
Actualmente,
la profundidad del significado espiritual del pensamiento y lenguaje Hebreo
delineado en las Escrituras, lo han reducido a conceptos ligeros tales como,
‘aludir’ o ‘sugerir’. Hablando en forma de alusiones o insinuaciones
a la verdad, ¿podríamos acaso confirmar la habilidad del texto Hebreo de
llevar a la verdad absoluta? ¿Cómo alguien puede llegar a una verdad profunda
y absoluta a través de sugerencias o alusiones? ¡Esto es imposible!
La verdad
revelada en Hebreo viene a través del vocabulario espiritual y su gramática.
El hecho es que nuestro lenguaje Greco-Romano prefiere la filosofía sobre
la verdad revelada, y por tanto, está deficientemente equipada para poderla
manejar. El preferir el pensamiento de Aristóteles, Platón, o Sócrates,
no fue una coincidencia histórica sino la consecuencia de nuestra elección
de haber preferido el paradigma humano a través de su lenguaje.
Quizás
ahora podemos entender lo que dice en 1 Coríntios 1:22
El hebreo
es un lenguaje visual, es por eso que “el judio pide señales”. Por otro
lado, el Griego busca sabiduría. Es muy interesante notar el significado
de la palabra sabiduría. Sabiduría en Griego esta definida como sofía, que significa
conocimiento, en particular conocimiento terrenal, que es la raíz del pensamiento
humanista. Filosofia es amor al conocimiento humano, que desgraciadamente
se ha revelado a la sabiduría, y al conocimiento de Dios. Dios nunca insinúa
la verdad. Siendo la Santidad esencia de Su carácter y el sublime propósito
de Sus acciones, no podría superficialmente insinuar lo trascendente que
hay en Su corazón.
Entonces,
¿por qué nuestra cultura occidental ha perdido el tiempo y esfuerzo haciendo
‘investigaciones’ bíblicas basados en sugerencias y alusiones? El llamar
las preciosas perlas de la verdad de Dios ‘alusiones’, y enseñar a otros
hacer lo mismo, desacreditan y corrompen el pensamiento implícito en el idoma
Hebreo. Implica también el no querer comprometerse al verdadero y trascendente
significado del lenguaje Hebreo bíblico dado por Dios, y la forma de pensamiento
que éste forma.
No podemos
contaminar el pensamiento de Dios con “sabiduría” humana. 1 Corintios
2:5 claramente establece que, ‘vuestra fe
no esté fundada en la sabiduría de los hombres,
sino en
el poder de Dios’. Por lo tanto, todo pensamiento
de milliones de años, “sabiduría humana”, no cabe en el pensamiento
ni plan original de Dios para su Creación. 2 Corintios 10:5 dice: ‘Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra
el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia
de Cristo’ .
Co-autor,
Rubén Berra